Publicado: Lun, Feb 23rd, 2026

WMF y Lis Ra, Sabores del pasado, historias del futuro

En la cocina coreana, el tiempo no es un obstáculo, es un ingrediente. Fermentar, esperar, repetir. Cada acción tiene un porqué. Cada herramienta, una función precisa. Aquí aparece el ritual: no como algo rígido, sino como un marco que permite la libertad.

Lis Ra Cocinera

Lis Ra, “Mi historia empieza mucho antes de mí.”

Lis Ra lo dice sin solemnidad, casi como quien constata un hecho evidente. Para ella, la cocina no es un punto de llegada, sino una línea que viene de lejos. Una sucesión de gestos heredados, recetas repetidas, tiempos respetados. Una tradición que no se explica, se practica.

Nacida en Argentina, de padres coreanos, su identidad se construye desde el cruce. No como conflicto, sino como riqueza. “Eso es mi heritage”, dice. Y en esa palabra cabe mucho más que un origen: cabe una forma de mirar, de cocinar, de entender el tiempo.

Lis Ra Cocinera

Cocinar es mirar hacia atrás

Lis Ra creció en Estados Unidos, rodeada de culturas que se cruzaban cada día. Volver a Argentina en la adolescencia no fue un retroceso, sino una toma de conciencia. “Volver también fue aprender a mirar hacia atrás.” Entender que el pasado no pesa: sostiene.

Su camino no fue lineal. Pasó por distintas carreras hasta que algo encajó. “Entendí que la cocina era el lugar donde todo encontraba sentido.” Desde 2014, la gastronomía no es solo su profesión, es su lenguaje. Uno que se apoya en la cocina coreana como base sólida: técnica, precisión, respeto absoluto por el proceso.

“La tradición no es quedarse quieto. Es el punto de partida.”

Lis Ra Cocinera

El ritual del gesto

Lis se da permiso para cruzar esa base con sabores latinoamericanos, y hoy, desde España, con lo que encuentra a su alrededor. Porque la cocina está viva. Cambia. Evoluciona. “Entre el pasado y el presente aparece la vanguardia. No como ruptura, sino como continuidad.”

Un plato puede ser simple, pero nunca es inocente. En cada combinación hay identidad. En cada gesto, memoria.

WMF cocina utensilios

Tradición, técnica y precisión

Transmitir una tradición culinaria no es solo conservar recetas: es preservar una forma de estar en el mundo. La psicología cultural lo confirma: las prácticas heredadas fortalecen el sentido de pertenencia y la memoria colectiva. Perderlas sería olvidar historias que han tardado siglos en perfeccionarse.

En ese punto, la técnica cobra un valor esencial. No para imponer control, sino para respetar el origen. Aquí es donde WMF se integra de forma natural en el relato de Roots Simmer: como aliado silencioso del gesto consciente.

- Vaporeras WMF, que respetan texturas y sabores, transformando técnicas ancestrales en precisión contemporánea.

- Arroceras WMF, donde cada grano encuentra su punto exacto, equilibrio entre control y sensibilidad.

- Cuchillos asiáticos WMF, Santoku o chino, pensados para cortes exactos, repetibles, casi meditativos.

Herramientas que no protagonizan, pero sostienen.

ROOTS SIMMER cuchillos japoneses


Na Num: compartir como acto cultural

En Na Num Madrid, la cocina se convierte en un espacio de descubrimiento y transmisión. El nombre no es casual: na num remite a la idea de compartir, de repartir, de hacer comunidad alrededor de la mesa. Un concepto profundamente ligado a la cultura coreana, donde comer es un acto colectivo y consciente.

Los platos parten de una base coreana clara, pero dialogan con productos argentinos y españoles. Kimchis llenos de carácter, gnocchi de arroz con gochujang y hongos, recetas pensadas para compartirse, para aprender, para contar historias sin necesidad de palabras.

Cada plato es una forma de proyectar el futuro sin traicionar el pasado.

Lis Ra NaNum


Cocinar como juego consciente

“Cocinar no tiene que ser un trabajo. Para mí es un juego consciente.”

En esa frase se condensa todo el espíritu de Roots Simmer. La cocina como espacio de exploración, donde el respeto por el origen convive con la curiosidad. Donde la técnica no limita, sino que libera. Donde la tradición no encorseta, sino que impulsa.

Roots Simmer no es solo una cápsula culinaria. Es una invitación a cocinar con intención. A entender cada gesto como parte de una historia más grande. A celebrar la herencia sin nostalgia y la innovación sin ansiedad.

Porque, al final, cocinar es eso:
un acto de memoria,
un ritual de energía,
y una manera profundamente humana de contar quiénes somos y hacia dónde vamos.

El gesto donde todo comienza
Lis Ra introduce unos dumplings en la vaporera WMF. No es un acto técnico, es un ritual. El vapor envuelve el tiempo, la receta y la memoria; cada gesto repite lo aprendido y lo proyecta hacia delante. La herramienta no sustituye la tradición, la acompaña con precisión y respeto, permitiendo que la cocina siga viva, consciente y en constante evolución.

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